Árboles dorados
Puestos de manzanas, maíz y calabaza
Tiempo de abrigos con grandes botones y de bufandas!
La manera de hacerse es muy sencilla: Poner tres o cuatro tazas de agua a hervir en un recipiente, y agregar el gengibre y la canela. Machacar ligeramente el cardamomo y los clavos de olor y agregarlos también al agua hirviendo. Esperar cinco minutos y retirar del fuego, agregando entonces el té negro. Colar y servir con miel (se toma muy dulce) y leche.
Hay veces en que puedo prepararme este té delicioso varias veces al día. El perfume de las especias inunda mi cocina y cuando ya no queda nada de líquido guardo los restos durante un día en el refrigerador, con el mismo aromático efecto. Que lo disfruten!